El Colegio de Bioquímicos tiene nuevas autoridades: tras haber sido electo en diciembre, Carlos Fernández asumió el viernes como el titular a cargo de esa institución. Con 42 años en la profesión y 40 de gremialismo, según dijo a LA GACETA, el profesional llega por primera vez a ese cargo directivo.

Fernández indicó que son tres los objetivos de su gestión. “En primer lugar, la austeridad. También nos interesa una mayor fluidez en la comunicación, de modo de darle más transparencia a nuestros actos. En ese sentido, vamos a apelar a todos los medios de comunicación posibles para publicitar lo que hacemos. Y, por último, es importante apelar al diálogo permanente, de modo que habrá un directivo que estará todos los días disponible para atender las dudas e inquietudes de nuestros colegas”.

Fernández agregó que la igualdad será otro de los ejes: “todos los colegiados tienen los mismos derechos, no puede haber diferencias entre los colegas del interior y los de la capital”.